Quito, Domingo 21 noviembre 2010
Publicado por yachachik @ 18:00
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AtahualpaQuiz? el primer caso de problemas de comprensi?n lectora, que se documenta en la historia de nuestra Am?rica andina, sea la f?bula de Fray Vicente Valverde en Cajamarca, d?ndole a Atahualpa la Biblia en la que estaba, seg?n el bondadoso fraile, la palabra de Dios; dice la historia que el Inca tom? con curiosidad el libro y se lo acerc? al o?do manteni?ndolo as? durante algunos minutos para enseguida arrojarlo violentamente al piso al pensar que estaba siendo objeto de la burla del espa?ol.

Con este comienzo de farsa se da inicio a nuestra relaci?n traum?tica con la cultura europea y la particularmente dolorosa con la palabra escrita.

Los ni?os de entre cinco y seis a?os que se acercan al aprendizaje de ?las primeras letras?, en nuestro pa?s, suelen encontrarse protagonizando un drama tal vez no tan trascendente como el de Cajamarca, pero que marca igualmente sus vidas y las de sus familias.

El ?encuentro entre culturas? que se produce cuando el ni?o ?analfabeto? llega al aula y se enfrenta a la ?cultura escrita? muchas veces tiene ribetes de conquista, resistencia, rebeli?n, dominaci?n y rendici?n.

Los resultados de las pr?cticas educativas mec?nicas, basadas ?nicamente en la memoria y en los ejercicios repetitivos; donde se concibe al alumno como un recipiente, vac?o de saberes y valores, que debe ser llenado por los maestros; se reflejan en las estad?sticas de deserci?n y fracaso escolar y m?s a?n, en un estado de frustraci?n nacional en torno a la educaci?n y la escuela.

?C?mo revertir un proceso que no est? dando frutos?

Haciendo que los ni?os se acerquen al lenguaje escrito con la misma curiosidad e inter?s con que lo hicieron al acercarse al lenguaje oral: escuch?ndolo, maravill?ndose con el significado que est? detr?s de cada palabra, de cada frase, de cada entonaci?n; sorprendi?ndose con el nombre de cada animal, de cada cosa; construyendo mentalmente reglas para conjugar los verbos que no saben que se llaman verbos; jugando a hacer que concuerde el g?nero y el n?mero de las palabras; comunic?ndose con sentido.

Si los ni?os ingresan al nuevo mundo, al mundo letrado, no a enfrentarlo o a ser su v?ctima, sino a jugar, a descubrir, a aprender, a ser protagonistas, empezar?n primero por querer ir a la escuela, por querer clases de lenguaje tanto como de educaci?n f?sica o recreos y terminar?n por amar los libros y la literatura, usar?n la lectura como herramienta de aprendizajes y la escritura como instrumento para comunicar sus pensamientos, sus?ilusiones, sus alegr?as y sus penas; ser?n lectores y escritores competentes.

Quiz? el mejor secreto, para lograr este sue?o, sea el que los maestros comprendamos que no existen en realidad aprendizajes si es que no son significativos; que el aprendizaje mec?nico y memor?stico forma ni?os y ni?as, y por lo tanto hombres y mujeres, sin criterio y sin capacidad de an?lisis.

Si el maestro descubre que los ni?os, por m?s peque?itos que sean, saben muchas cosas y que sobre ellas pueden construir nuevos saberes, quiz? descubra que es m?s econ?mico y rentable construir sobre esos cimientos.

Si le lectura empieza por interesar al maestro, quiz? interese a los ni?os; si el maestro aprende con ella, es probable que aprendan los ni?os; si descubre que le gusta lo que quiere proponer para que los ni?os lean, es seguro que a los ni?os les gustar?.

Los maestros tenemos que comprender que el leer no tiene sentido si no es para divertirse, para informarse, para aprender; que junto al hecho l?dico de la lectura por placer tienen que estar siempre los aprendizajes y que la lectura es y continuar? siendo el sistema m?s c?modo y barato para aprender.

AbrazoTenemos que asumir que la lectura es un proceso que tiene que aprenderse, como todo, paso a paso, partiendo de lo simple a lo complejo; que la motivaci?n a la lectura no puede quedarse en interesar al ni?o en un texto literario o informativo, sino que tiene que aprender a degustar el placer de la literatura y a descubrir la magia de los nuevos aprendizajes; que ese proceso no puede ser autom?tico y requiere la mediaci?n consciente del maestro, del padre, de la madre.

Si los maestros descubrimos que al leer una vez un texto le encontramos una gracia y al volverlo a leer le descubrimos muchas m?s, quiz? entenderemos por qu? a los ni?os les gusta leer varias veces una misma historia y seguramente promoveremos las relecturas.

Y que el gusto por la buena literatura no es un gusto que se pueda ense?ar, es un placer que los ni?os tienen que construir y que eso ser? posible si tienen acceso a buena literatura y que nuestro propio gusto lo iremos forjando cada a?o, con cada grupo y con cada ni?o al que logremos hacer un lector.

Entonces lograremos que el ni?o sea un propagandista de la lectura entre su familia y quiz? su familia empiece a leer algo o al menos a buscar algo para que su ni?o lo haga.

Y cuando ese ni?o sea un maestro, ojal? lo sea, se acercar? a sus alumnos con alegr?a, no tendr? que hablarles, como nosotros ahora, de comprensi?n lectora, porque el leer significar? para ?l, siempre, comprender lo que se lee; no tendr? que sufrir para que sus ni?os copien planas, porque sus ni?os, como ?l, ser?n capaces de escribir sus pensamientos propios; no tendr? que pensar en promover aprendizajes significativos, porque todos los que provoque lo ser?n.

Los ni?os y ni?as de nuestras escuelas no se atreven, como lo hizo el Atahualpa de la f?bula, a lanzar al suelo el libro que no les dice nada y nuestro futuro se juega en conseguir que no lo arroje, que lo abra con curiosidad, que lo lea con cari?o, que se divierta y aprenda con ?l.


Comentarios
Publicado por ALEXANDRA GAVILANES
Quito, Martes 15 marzo 2011 | 22:32

DEFINITIVAMENTE SOBRE LA LECTURA SE DICE TODA LA VERDAD, RECUERDO QUE EN MIS PRIMEROS AÑOS DE COLEGIALA MI LICENCIADA DE CIENCIAS NATURALES YOLANDA NOBOA, DEBIO SER EN VERDAD BUENA PARA QUE AUN LA RECUERDE, NOS DECIA A TODOS EN GENERAL QUE LEAMOS 10 MINUTOS DIARIOS, AUNQUESEA CONDORITO DECIA ELLA, DE AHI QUE NACIO MI AFICION POR LA LECTURA, QUE LA INCULCO A MIS HIJOS REGALANDOLES LIBROS  Y HAY UNA HISTORIA QUE SE LA DEDIQUE A MI HIJA Y QUE SE TITULA "COMO HARE PARA NO OLVIDARTE"

Publicado por Lorena Chamorro
Quito, Mi?rcoles 16 marzo 2011 | 21:22

Hola ely soy Lorena Chamorro de 6A. El artículo me parece muy imporante ye que desde muy pequeños a los niños se les debe enseñar el amor a lectura, ya que con el paso el tiempo les cuesta saber lo hermoso que es leer;  a la vez nos ayuda a mejorar la ortografía y a conocer mas sobre otras culturas.

Publicado por johanna roman 6 a
Quito, Jueves 17 marzo 2011 | 11:30

ES TAN LINDO SABER QUE LA LECTURA NOS ENSEÑA MUCHAS COSAS ENTRE ELLAS LA MAS IMPORTANTE QUE ES LA DE EXPRESAR LO QUE TU SIENTES

PIENSO QUE EL LEER LOS LIBROS ES COMO EL AMOR NO LO PUEDES NEGAR.

Y PRACTICO LA LECTURA CON MIS DOS  HIJOS Y ME HAYUDADO MUCHO SOBREB TODO CON LA DE DOS AÑOS PORQUE A INCREMENTADO SU VOCABULARIO PERO PARA INCENTIVAR A LA LECTURA TIENE QUE SER CON TINO Y CON INTERES PARA QUE A LOS PEQUEÑOS LES GUSTE

Publicado por Sylvia ochoa
Quito, Jueves 14 abril 2011 | 20:19

la lectura es un buen habito que cuesta adquirirlo, tenia que ser cultural y lamentablemente ya se de donde proviene ello, creo que no es tan facil desarrollar este habito, todabia no hay buenas campañas de lectura, o si las hay no son bien difundidas, yo leo y disfruto haciendolo cuando lo hago, pero cuantos libros deberia leer para considerarme buena lectora, y en cuanto a mis niños y alumnos leemos pero de manera irregular ayudame con tips para poder enseñar y aprender a leer

Publicado por yachachik
Quito, Viernes 15 abril 2011 | 9:41

Gracias por tus comentarios.

Quizá el secreto, para conseguir que nuestros niños y niñas lean, está en lo que dices en tu comentario: "yo leo y disfruto haciéndolo". Como todos sabemos, es el ejemplo la principal herramienta para promover aprendizajes, entonces leamos para nuestros niños disfrutando, luego no queda sino poner cerca de ellos los textos que deberían ser leídos, ellos los tomarán y también empezarán a divertirse, luego ya no paran.